Con todas historias me han hecho recordar mi experiencia con Natalia, una empleada que trabajaba en mi casa cuando yo tenia más o menos 16 años. Ella era cajamarquina, alta y blancona, con unas teteras fabulosas. Yo andaba con las hormonas alborotadas y con ganas de meter el muñeco donde sea...
Siempre le metia letra y ella parecia seguirme el juego, y habia encontrado una forma de verla desde el segundo piso cuando ella se bañaba en el primer piso, cuantas pajas me eché viendola... Hasta que un día decidí dar el sablazo final. Como habiamos entrando en confianza, eran como las 9 de la noche, mis viejos no estaban y mi hermano estaba donde unos tios, asi que cuando ella salio de la ducha me meti en su cuarto y la vi calatita, ella se asustó pero se tapo a medias dejandome ver una teta hermosa y fabulosa, asi que le dije defrente "te quiero cachar" recuerdo que la cara le cambió, también que fui bien bruto, no? me botó de su cuarto y me dijo que si volvia a entrar le contaria a mis viejos.
Al día siguiente cuando llegue del colegio, ella ni me miraba y yo aproveche un momento en el que me quedo solo con ella en la cocina, para decirle algo asi como sus tetas me habian encantado y que queria "hacerlo con ella" En eso entra mi vieja y la muy jijuna le dice "Sra. su hijo me esta diciendo cochinadas". Para resumir esa noche mi viejo me advirtió, despues de un sermón de dos horas, que si volvia a hacerlo la botaban a ella y me molian a mi.
Me quedé con las ganas, pero pensando como me vengaba. Como a los seis meses se dio la oportunidad. Comenzaron a aparecer llamadas telefónicas a tres provincias diferentes y nadie en mi casa decia haberlas hecho. Eran los tiempos en que la Compañia Peruana de Telefonos (se acuerdan?) hacia lo que queria y no habia detallado de llamdas ni nada, asi que por más que se reclamaba, habia que pagar no más y era buen billete...
Un día me dio fiebre en la academia (acababa de terminar el cole) y regresé como a las 10am a mi casa, entré sin hacer mucho ruido y encuentro a la natacha loreando con su "primo" bien echada en el sillon de la sala. La dejé que terminara y cuando colgó aparecí "asi que tu eras!!!" "ahora no solo te botan, sino que te hacen pagar todas las llamadas de los ultimos meses, pendeja" Se puso a llorar y me rogaba que no dijera nada, pero yo me meti a mi cuarto y no le hacia caso. como a la media hora se aparece y me dice "yo se lo que tu quieres, si no dices nada, te enseño mis tetas" Tus tetas ya las vi, le dije, yo quiero todo. Se hizo la dificil pero al fianl atracó. La que se hacia la muy santita era una loba en la cama, ella tenia 27 años y yo ya estaba en los 17. Me dio la primera mamada se mi vida, que mamada, de su boca a sus pechos, me volvia loco, Cuando me la comia gritaba como si la mataran, por eso lo haciamos cuando no habia nadie en casa. Algunas veces, muy pocas en realidad la arrechura me ganó y me metia en su cuarto como a las 2 o 3 de la mañana, ella mordia la almohada y yo también. No es que yo fuera un gran amante en esa epoca, no me jamoneo (ahora si lo soy

) sino que era una arrecha y solo sentirla adentro la hacia moverse como loca. Con ella aprendí mucho. Me contó que tenia su mariachi, pero que se habia ido a Bolivia como hace dos años y desde ahi que no la veia. Asi estuvimos como seis meses, hasta que me enteré que uno de mis primos habia embarazado a su empleada!!! Caraxo, recien me puse a pensar en eso, me asusté y la siguiente ves que nos quedamos solos ya no quise hacerlo, ella me decia que no me preocupara, que ella se cuidaba, pero yo le decia que hasta no consiguiera unos condones no lo volveria a hacer. Me demore como tres semanas en conseguirlos (otros tiempos, pe!) y lo habremos hecho tres o cuatro veces más con condon, pero para mi y creo que para ella ya no era lo mismo, además yo ya habia agarrado cancha y ya me comia a una flaquita de mi barrio, asi que ahi no más quedó. ella no duró dos meses más en mi casa, dice que se fue porque le pagaban más en otra casa, pero quien sabe... quiza estaba celosa
Bueno cofadres, gracias por ayudarme a recordar a esa primera maestra, recordar es volver a vivir...
Saludos