Amigos
ante todo, quería presentarme, puesto que llevo ya más de un año leyendo el foro pero nunca me animé a partisipar. Me sentía un poco mal, porque la verdad es que saqué buen provecho de sus informes en mis muchas visitas a Lima

Como podrán ver, no soy de Perú, así que este foro ha sido mi salvasión
Quería hablarles de Sao Paulo, donde he estado dos veces. Por si a alguien le resulta de utilidad, estuve con dos kinesiólogas diferentes. La primera es ésta:
[Solo usuarios registrados pueden ver
este link ]
Hase de todo (esto es algo común en Sao Paulo), incluyendo besos apasionados, oral acabando en la boca, anal... Pero no me gustó demasiado la niña. Un poco mecánica y fría, aunque educada. Aún así, tiene un cuerpo de impresión.
La que sí me gustó mucho es otra kinesióloga llamada Julia Gualter. Amigos, esto es un nivel, incluso para una ciudad tan saturada de kinesiólogas como Sao Paulo. Puedo decir que es de lo mejor que he probado nunca. La nena tiene email (se puede ver en sus páginas) y responde bien rápido. Yo la contacté por ahí y me contestó bien agradable. Por teléfono, si hablan español, hay que hablarle despacito.
[Solo usuarios registrados pueden ver
este link ] [Solo usuarios registrados pueden ver
este link ]
Es muy dulce y atiende súper, súper. En el laburo es espectacular, no niega nada. Yo estuve con ella dos días seguidos, tres horas cada día (me cobró unos 130-140 dólares cada sesión completa) y me dejó seco y derrotado por mucho tiempo

.
La chica se deja haser todo también. Punto alto es su oral, intenta hacerte garganta profunda (al natural) en todo momento. En una de las ocasiones, me vine dentro de su garganta y ella aguantó sonriendo hasta que terminé. El culo lo tiene precioso, y no muy trabajado todavía. Ése es otro punto fuerte, el anal. Si a ustedes les gustan las niñas con aspecto de jovencitas, y que se adapten a su estilo (a mí me gusta suave, y otras me gusta muy fuerte

), ésta está buena. Yo desde luego cada vez que visite Sao Paulo la voy a ir a ver. Me dejó con ganas de mucho más
