| Primera historia: sexo con una callejera Esta vaina me acontenció cuando viaje a Lima con motivo de un congreso que tenía que asistir de forma obligatoria por mi carrera, estaba ahuevado, tenía una que otra amiga, pero como era chibolín mandarmelas para darles su respectiva porción de carne como que era algo casi imposible para este pechito Ustedes saben como es la situación, pasaban los días, el congreso recontra aburrido, como para dormirse, pero mientras uno descansaba, el muchachón de abajo, como que necesitaba su buen porción de papaya para que se quede quieto un rato. Por esos tiempos conseguí alojarme en la casa de una tía que quedaba por San Miguel, un día paseando de noche y fumándome un cigarrito como de constumbre , fué que no pude dejar de ver a dos rucas más o menos chibolas con tremendas tetasas mostrándose por el escote, las ví primeramente cuando estaba en un taxi y después cuando me bajé para apreciar mejor el panorama, ví que las flacas habían desaparecido. Les cuento que, a decir verdad, aparte de las ganas; me quedé con la duda acerca de que si las chiquillas eran kines o algo similar (ya sé, que los cofrades dirán "que huev....", pero es que a veces uno se encuentra con cada bataclana en la calle que no sabe uno si es puta o universitaria); fue de esta manera que salí dos noches más a ver si encontraba a las susodichas, pero nancy, na que ver, no las encontraba por ningún lado, si había una que otra kine callejera en plena avenida, pero no las que había visto ese día. Los días pasaron y allí fue que me empezó a ganar la arrechura, salí a dar mi paseito respectivo, casi ya sin esperanza de encontrarlas, cuando al cruzar la avenida, la veo a una de ellas con la misma ropa, que la vi en anterior vez, con esas tetasas blancas y con tatuajes saliendose de su polito negro y me dije: "aca campeono, carajo, me llega al chopin todo" Me acerqué normal a ella y le pregunté que cuanto era el asunto, ya que me di cuenta al toque que era una de las damas de la noche, me dijo que 30 lucas y que 5 para la habitación, que incluía condón; puta madre, me preguntaba para mis adentros "voy o no voy, si es una pepera?, si por aca sale su marido o caficho y me saca la mierda?, si pasa otra huevada?", full preguntas y ninguna respuesta, pero malito empezó a pensar con vida propia y ya no podía hacer nada sino tan sólo darle gusto a la situación. Le dije "vamos" y la flaca me dijo "vamos, pues papacito" y me agarró de la mano como si fuera su flaco y nos fuimos rumbo a un hotel que quedaba por esa zona, me dió un roche de mierda, imagínate que pasaba alguien conocido y te encontraba con una mereca de la mano, pero luego me tranquilicé, me dije "tremenda ciudad que es Lima, tendría que ser muy piña para que me encuentre con alguien conocido", seguimos avanzando y llegamos a la puerta del hostal, le hice pasar a ella primero, todo caballeroso , vi que había unas huevonas, las otras dos chibolas que vi en días anteriores, sentadas en los sillones del hostal, como descansando, creo que se notaba el bulto en el lompa porque aparte de estar recontra al palo, las flacas se sonreían y señalaban la parte de la ingle. Después de que le di el pago por la habitación a un tío con cara de mierda, fue de que fuimos al matadero, era un cuarto grande, bastante iluminado y un poco entre la arrechura y la razón me dí cuenta de que la flaca hablaba con un dejo bien pendejo, a lo cual cuando le pregunté me comentó que no era de acá sino que era de Panamá, será verdad, será mentira, no sé, pero la huevada fue que su dejo no era fingido, sino que le salía todo natural. La costilla se portó recontra amigable y al toque pasó al asunto, se quitó el polo, el brassiere y pude ver esas tetasas blancas con pezón marrón chiquito y sus tatuajes, que tenía varios, misma Angie Jibaja (por los tatuajes, no por el cuerpo, no sean pendejos!). Sería la visión de esos dos melones, los tatuajes sexis de su cuerpo y su tribal por el lado de la cintura que hicieron que cuando me quité el pantalón y el calzoncillo, malito saliera en toda su extensión, recontra duro, como para taladrar paredes. La costilla me miró e hizo un gesto sexi con la lengua que me hizo poner más duro, se quitó el lompa y le ví que ese culaso no era por el lompa en sí, sino que era natural de ella, sin mucho preámbulo y sin chupada ni nada, la flaca me dio un condón, la tumbé en la cama y le empecé a dar de alma en su papita, "despacio, despacio" me decía la cojuda, ni caso, le chupaba las tetas, en un rato la flaca empezó a querer chaparme; en eso la volteo en perrito, luego de costado y para terminar en misionero le seguí dando de alma, hasta que la leche se me salió y volví de vuelta a la realidad. Le dí su dinero a la costilla y como había una mecha en la parte de afuera del hostal, fué de que me vestí, me despedí rápidamente y salí como alma que lleva el diablo. Ya afuera me puse a pensar, más calmado, en un huevo de cosas como que hubiera pasado si el condón se rompía, si la flaca hubiera estado enferma de alguna huevada o si es que los choritos que iban a verla terminaban robándome el poco dinero y el celular que tenía. Después de esa experiencia no he vuelto a probar la "comida al paso", prefiero ir a un local, que por lo menos ofrezca algo de garantías tanto en el asunto de las kines como en el lugar donde se tirá. Huevadas que pasan por arrecho  |