Un peruano está tranquilamente tomando su desayuno en cierto restaurant de Santiago, cuando un típico chileno, mascando su chicle, se sienta a su lado.
El peruanito ignora al chileno, al ver como lo miraba, y el chileno no muy contento con eso, trata de hacerle conversación preguntando:
Disculpa, loco, ¿En Perú ustedes se comen todo el pan?
“De hecho”. Contesta el peruano.
“Nosotros no,
sólo comemos la migaja de adentro del pan
y la parte de afuera la almacenamos,
reciclamos esa wea, la transformamos en Harina Molitalia y la exportamos a Perú…
El peruano escucha en silencio, imperturbable.
El chileno sigue mascando chicle e insiste:
¿En Perú ustedes se comen la mermelada con el pan?
“Si, pe”, contesta el Peruano.
Nosotros no. Nosotros en el desayuno comemos fruta fresca, la cáscara y las semillas las ponemos en otro container, las reciclamos la transformamos en mermelada Watts y la exportamos a Perú.
El peruano, ya un poco alterado, le pregunta:
“Y aquí ustedes, ¿Qué hacen con los condones después de usarlos?”
“Los tiramos a la basura, poh”.
“Puta ón. Fijate que nosotros no, después de usarlos los ponemos en un contenedor. Los reciclamos; los transformamos en chicles Ambrosoli y los exportamos a Chile”.
¡VIVA EL PERÚ!