Felicitaciones sanmarquinos. Recuerdo que uno de mis lugares preferidos para clavar, era en los laboratorios de la facultad de quimica, que quedaba, camino a la canchita de fulbito (y basket), al fondo, colindante a la av venezuela, aprovechando los partidos que nos jugamos (chelas incluidas, con prescencia y compañía de compañeritas de aula), los sabados en la tarde (total desolación en esos lares, y esas horas).
