| SC-¿Qué sientes con todo ese “feeling” de la gente?
Pepa- Es lo que te ayuda a seguir viviendo. Hay gente que no sabe corresponder al afecto del hincha. Yo conozco a muchos jugadores y no es porque no les guste, pero quizás les cueste un poco ser demostrativos, ser agradecidos. Una de las cosas que le tengo que agradecer al fútbol no es solamente el reconocimiento del Cristal, que es enorme.
Yo entro a la cancha del Alianza y me dicen: “Hola Pepa”, “Hola Fierita”. De los hinchas de la U, mitad y mitad. Hay una mitad que me odia, que si me cruzo por la Trinchera me van a querer abollar, como también hay otro 50% que me tiene afecto.
Te cuento una anécdota para que veas que hay gente de la U que me odia.
Cuando se inauguró el Monumental, en ese entonces yo trabajaba en Cable mágico y me tocó hacer ese partido. Cuando terminó, y al salir por las escaleras, salió gente de la U también de las suites. Me decían...”Oye p... Oye p...”. Aguanté 2 escalones, pero me salió el Cristal de adentro y me agarré a trompadas, los tres pisos que bajé los peleé por Cristal. Es mucho más que una pasión.
Vos sabés que el cariño que le tengo al Cristal siempre lo comparé al beso que me daba mi madre diciéndome buen día. Cuando sentía ese beso me recorría una sensación muy especial.
Es lo mismo si te pregunto por ejemplo...qué sentís en un orgasmo. “¡Qué lindo!” dirás...pero si te pido una definición no me la podés dar... es algo muy profundo, muy de corazón... eso es Cristal!. SC-¿Cómo incursionaste en el periodismo?
Pepa- Me llamó Gustavo Barrenechea. Empezamos haciendo futbol argentino, yo iba todos los domingos en la mañana.
De pronto me dijo, “Pepa, ¿te animás a hacer un programa así…?” Pero le respondí que no sabía cómo iba a salir porque una cosa es comentar un partido y otra es estar una hora delante de cámaras. “Yo creo que lo podés hacer” me insistió y le dije “Bueno hagámoslo”.
Estoy dentro de la televisión porque me mantiene cerca del futbol, pero no es lo que me gusta, además es totalmente diferente.
Si me preguntás cómo prefiero morir, ¿frente a una cámara o en la cancha del Cristal?, obviamente te diré que prefiero morir dentro de la cancha. SC-¿Te ves dirigiendo a Cristal en el futuro?
Pepa- No, no lo pensé. SC-Pero, ¿te gustaría hacerlo?
Pepa- Lo sueño todas las noches. SC-¿Qué sentiste al ver campeón a Cristal el año pasado?
Pepa- Sigo sintiendo la misma emoción. Si estoy en la tribuna pateo la butaca de adelante, si hacen un centro, yo desde la tribuna cabeceo, hago de cuenta que sigo corriendo, que me sigo tirando a los pies. Reniego, puteo y trato de seguir siendo el caudillo. SC-¿Te parece que ganar la Copa Libertadores es posible en un futuro cercano?
Pepa- Cristal puede pasar 1 ó 2 etapas. La suerte te puede ayudar un par de etapas, nada más, pero después si llegás, llegás por equipo, por consistencia, por buenos jugadores, por muchas cosas.
En un futuro cercano tengo que decir con todo el dolor del alma que no. Estamos lejísimos. En esta Copa Libertadores creo que tampoco llegamos.
No veo a Cristal como equipo sólido para meterse allá arriba en la Copa Libertadores. Nosotros venimos adoleciendo en la última línea y este año volvimos a cometer la misma equivocación de reforzar de la mitad para arriba y no reforzar la base. Cristal armó un equipo para hacer 4 ó 5 goles por partido, pero le van a hacer 4 ó 5 goles también. SC-¿Qué mensaje le das a los jugadores y a la hinchada?
Pepa- A los jugadores, lo que les dije siempre, solamente aquel que se ha puesto la camiseta del Cristal llega a saber lo que se siente. Es una seda que no se la puede poner cualquiera. No te digo que somos una raza especial pero...somos familia. Somos fenómenos. Por eso es que uno ama esta institución, porque el hincha y el jugador están tan compenetrados que son 1 solo. Por eso marcamos la diferencia. A la hinchada les diría que Cristal sigue siendo grande por ellos.
Yo de lo que me siento feliz es que en el 91 cuando Oblitas armó la banda grande con Franco, con Leo, nosotros nos reunimos y oscurecimos la camiseta, porque, sabés qué?, era de un color demasiado suave, demasiado amoroso.
Cuando yo llegué les decian los aburridos, así que dijimos, “Vamos a cambiarles la cara”. Oscurecimos un poco la camiseta, hablamos con la hinchada. Ésta se fue a la Popular, cosa que antes no se hacía, campeonamos, subcampeonamos al otro año, volvimos a campeonar y de ahí arrancó la gran etapa del tricampeonato y todo eso.
La manera en que creció Cristal en esos años a nivel de hinchada fortaleció mucho más al grupo.
Yo te puedo asegurar que el 1er. año conocía el nombre de todos los hinchas porque era un grupo de 200 que nos seguía a todos lados, y ya en el 93 jugabamos con 14 mil, 15 mil personas. Fue realmente una explosión de hinchas terrible y gracias a ellos el Cristal sigue siendo grande. Con el apoyo de ellos en el cemento el equipo es otra cosa. Fecha : 25-03-2003 |