| ¿Qué les pasa? Aprovechando unos momentos de libertad, comencé a hacer unas llamadas y la verdad que me quedé consternado por el alza de precios en nuestro hobby.
Ya ninguna página puede ser confiable para llamar y esperar un servicio a tarifa "standard" o promedio. Basta que la susodicha se vea bien en las fotos y de pronto ya está pidiendo un monto que te para los pelos de punta.
Llamé a Marina de *** y me pidió S/.200 + el hotel, porque solo hace salidas. La verdad que a la morena se le ve muy bien en las fotos, y aun que parecería ser algo mayorcita, yo sí pagaría el vacilón, pero ¿Doscientos soles más hotel por algo promedio o apenas sobre el promedio? No atraqué y llamé a Malena de la misma página, y me pidió lo mismo, aunque con el atenuante de que sí tiene depa, pero "son 200, ah". Como no me gusta regatear lo dejé ahí nomás. De ahí llamé a una tal Samy de RdP y sin ser gran cosa, me pidió 180 mangos.
Lo que veo es que hay mucho carretón que la plata no le cuesta, le sobra, se enamora o cualquier otro motivo y está arruinando la plaza, porque para los que pagamos hipotecario, mantenemos un hogar y tenemos hijos en el colegio, simplemente nos están sacando del mercado.
Encima, una de las cortesanas, ante mi pregunta de "hace dos semanas te llamé y me dijiste 160", me contestó "es por el dólar, tu sabes", a lo que le respondí (totalmente en vano, estoy seguro) que su argumento me parecía infundado, pues el dólar ha bajado y encima sus tarifas siempre son en soles, por lo que ganan más en dólares ahora, aún sin mover el precio en soles.
No sé si les pasa a Uds. pero ahora que las tarifas han subido, es más difícil ubicar a las Kinesiologas: "Ay, creo que hoy día no voy a ir, estoy cansada" o "no vale la pena ir tan lejos por solo una atención" o simplemente "Este es un mensaje de Claro..." cuando antes se rompían el culo (literalmente) chambeando.
Mi gran error fue que en una época me refugié en 5 caseras, de las cuales 3 se han retirado, una cuarta apenas se deja ver y de la quinta perdí el fono.
Ahora, en la ausencia de nuevos valores tengo que volver a formar mi cartera de proveedoras, pero esta vez tomando en cuenta que el precio y las condiciones del mercado han variado y están más duras, como en el futbol, que los jugadores son recontramalos, pero como no hay otros, ganan mucho más que antes.
Si algún cófrade toma a mal este reclamo, es la realidad de los que pertenecemos a la clase media. |