Adios colita Ojo es solo un divertimento que comparto con ustedes, espero sus criticas "Adiós colita. Extrañaremos tu ridículo nombre de batalla, tu garganta profunda y esa manera que tenias de engañarnos. Durante mucho tiempo, este grupo de anónimos amigos continuaran contando historias sobre ti. Que si dejaste a fulano correrse en tus grandes tetas y se la lamiste toda hasta dejarla brillando, es entonces cuando mengano, con disimulada envidia te tildara de “conducta de riesgo”, porque a él con las justas lo miraste y no lo dejaste penetrarte por atrás, porque ese día estabas cansada, se te aflojo el estomago o simplemente no quisiste sentirla entre las nalgas. Pobrecito, no pudo disfrutar tu mejor servicio, tú nos obligaste a todos a acariciarte, a tener previos contigo, no era cuestión de entrar y enterrar el payaso, no, tú nos dabas la espalda, nos hacías frotarte la pichula por el cuerpo, nos guiabas la mano para apretarte las tetas, masturbarte, que te mojes un poquito, luego un beso, después otro, que me importa que hayas chupado mil pingas, mi boca estaba en tu boca, ahora en tu pecho, comiendome tus tetas, sigo bajando, y no debo, claro que no debo, pero tenia que besar tu vagina, lamer tu clítoris, hasta que rompías el sobre del condón y empezabas tu trabajo con una chupada espectacular, fuiste la primera en lamerme las bolas, hasta que ofuscado te penetraba con todo, como todos trate de aguantar, que no se me venga, repasar la tabla, las cuentas de la casa, que carajo hago gastando en esto si todavía no he pagado lo otro, pero no importa, era colita la que estaba entre mis piernas, mejor dicho, yo estaba entre las piernas, los brazos, los labios, entre todo lo que podía atraparme, hasta que finalmente eyaculaba como un burro. Adios colita, de un tiempo a esta parte, empezaron a decir que habías engordado, que los rollos ya no eran tan discretos, que ya no ajustas, ya no te pareces tanto a la modelo … la atención no ha variado, pero la calle esta dura, el mercado tiene nuevas ofertas, chicas mas jóvenes, los milagros de la silicona … Solo se que a mi, me regalaste un orgasmo tuyo, aquella vez que pude penetrar entre tus nalgas, tan estrechas, que rico ajuste, mi propia película porno, terminé antes que tú, como todos, como siempre y quisiste que te hiciera un favor, chupar esas tetas mientras te metías un pajazo de padre y señor mio, eso fue gratis, me quede estupido, viendo lo linda que te ponías, corrida y satisfecha, con tu propia mano luego de arduo día de trabajo." |