Un Mañanero con una kinesiologa hay anecdotas que suceden en la vida, cosas y casos que a veces te agarran de imprevisto, sucedio pues un dia caluroso de verano, con el ventilador al costado, laborando como cuelquier dia normal, sin embargo unos mensajes de texto a mi celular irrumpian intempestivamente mi tranquilidad y mi concentracion en mi trabajo.
el primer mensaje muy coqueto y perturbador, como diciendote en el fondo, oye huevon que haces ahi como tarado trabajando en tu computadora, muriendote de calor, con una sed terrible y soportando el tarareo de la secretaria que como cantante es muy buena tomando notas en mis piernas, jaja, un mensaje subliminal que en el fondo me decia, deja de lado la rutina y ven a mi lado, a mi depa que yo se como ponerte a gozar y hacerte la vida feliz, claro, se trataba de una kinesiologa, mas yo no queria caer en la tentacion, primero es el deber, pero en ese instante la cabeza dice lo contrario, la de abajo por supuesto, de pronto el pi pi pi, otro mensaje, esta vez mas hot, dios santo librame de la tentacion, que hago, de pronto inconcientemente las teclas del celular empiezan a formar palabras, frases, oraciones, caricias, jadeos, gemidos, se plasman en un mensaje de texto, todo estaba consumado, una vez mas cayendo en la tentacion.
son cerca de las 4 de tarde, estoy sobre cargado de trabajo y yo ya concerte la cita para las 6 de la tarde en el depa de la susodicha, de pronto, una lucesita se me prende, la llamo y me excuso, sabes amor me sera imposible estar a las 6 en tu depa - ay mira como eres de malo, replica ella, pero vamos para todo existe una salida, hagamos una cosa bien practica, como resarciendome de haberte fallado, continuo, llamame a la hora que salgas de trabajar y nos vemos en un hotel, mira y antes de ir a hacer cositas ricas, te invito a tomar unos helados o algun aperitivo, un poco de floro basto, para la respuesta afirmativa, a las 9 y media quedamos encontrarnos en un punto especifico.
una vez divisada la presa, me acerco a ella, un beso en la boca de bienvenida, conversamos un rato, de pronto, un panel de una pelicula de estreno, cambia mis planes por completo, que esa pelicula ya la estrenaron?, en efecto ya la estaban dando, mas directa la indirecta, no podia ser, de pronto en un abrir y cerrar de ojos ya estabamos sentados los dos, frente a la pantalla con el pop corn y la gaseosita, la oscuridad se prestaba para el manoseo, en fin, no me pregunte de que se trato la pelicula porque yo estaba en otra cosa, aprovechando la poca iluminacion.
a la salida del cine ya era la medianoche, el destino siguiente era un hotel que ya lo tenia seleccionado, para amenizar la velada, compre un vinito a lo que ella acepto gustosa, ye entre cuatro paredes, solos los dos, conversando, brindando, besandonos, en ese momento ya no era la kinesiologa, al menos yo no la veia asi, en ese momento era una amiga con la que el plan salio a pedir de boca, un trampita si se quiere, o un choque y fuga como se dice ahora, ambos nos habiamos olvidado que eramos kinesiologa y cliente en ese momento, no eramos dos enamorados ni habia amor, solo me interesaba que hubiera placer, mucho placer, de pronto, ella reacciona, ohhh mira la hora que es, exactamente eran la una y media de la mañana, la botella de vino por la mitad, ni hablar tendriamos que pasar la noche juntos, ella un poco dudosa y desconfiada, pero le hice saber que era lo mejor, le preste mi celular para que llame a su casa, que se quedaria trabajando en turno noche, mas mentirosa, cuando en eso algo sucedio, el vino causo en ella un sueño profundo, pollita resulto, chesu, se me enfria el pollo, que hacer en ese caso, estimados, pues solo atine a dejarla descansar, media hora aproximadamente velando su sueño haciendole piojitos, y como piojo en alcohol me quede tambien dormido.
se abren mis ojos, siento unas manos pequeñas y delgadas abrazando mi abdomen, mi mirada baja y recorre su cuerpo, ella aun estaba dormida, de pronto mi mirada se dirije a la ventana, la luz del dia, el alba, el despetar de una mañana, veo mi reloj y son las siete de la mañana, de pronto mis dedos empizan a recorren su formado cuerpo, unos movimientos de parte de ella, un delicado bostezo, sus ojitos se abren timidamente, suspira, se muestra sorprendida, esta a punto de decir algo, adivinaba que me diria que hago amaneciendo contigo, mas no dejo que lo diga, pongo mi dedo en su boquita como diciendole, shhh no digas nada, solo dejate llevar por la pasion, mis manos recorrian sus muslos, y la desnudaban completa, la sensacion distinta de un mañanero, de hacer sexo al empezar la mañana la volveria a tener despues de mucho tiempo, una sensacion distinta y muy placentera, no tengo la explicacion cientifica exacta para darla, pero es delicioso, amaneci con el miembro erecto, y el hecho de levantarnos con besos y teniendo sexo, era excitante, caricias, jadeos, poses, gemidos, la luz del solo entrando por un lado de la cortina, el silencio de la mañana, luchando cuerpo a cuerpo, entrampados, pegados, jugando con fuego, el momento del climax, y un beso prolongado sellando el encuentro, el encuentro mañanero, unj encuentro que no tendria mucho de inusual si no hubiese sido que lo fue con una kinesiologa, ambos nos salimos de nuestras casillas, no era algun comun, pero se dio, luego de bañarnos, cambiarnos, salir del hotel, con el rayo del sol cegando nuestra vision, un beso y un adios, la vida continua, ella en lo suyo, y yo en lo mio, esperando un nuevo encuentro, un intercambio de dinero por placer que esa vez paso desapercibido, un mañanero distinto a otros, pero un mañanero al final. |