Sólo para ellas Cofras, encontré este artículo -escrito por una mujer- en una web de Trujillo y me pareció interesante porque no solo explica las poses sino como afectan a la mujer y a su panocha... PROVECHO.
D. Por Sonko Vásquez Chunga Ayer estuve "chateando" con un amigo -al que no veo hace unos tres meses- y con la confianza que tenemos (lo conozco hace nueve años), me preguntó: ¿Por qué las chicas no intentan posiciones nuevas durante el sexo, o al menos las varían un poco? La verdad, yo me hacía la misma pregunta hace mucho tiempo. Obviamente, le respondí sobre el mal entendido "pudor femenino" y la poca información que algunas tienen sobre el tema. Y por supuesto no hablé más sobre el asunto. Reconozco, chicas, que el verano se termina (o ya terminó), y que el abrasador Sol ya se apaga. Pero ésa no es excusa para que también "se apague" tu pasión en la cama. Así que pensando en ustedes - y en mí - recopilé cinco posiciones que te harán quedar sino como la más experta y audaz mujer en la alcoba mucho "mejor parada" (o en este caso, acostada). Comencemos con la "Amazona Lasciva". Ponte a horcajadas (o en cuclillas) sobre el hombre y baja lentamente hacia su pelvis. ¡No te sientes! Trata de mantenerte separada de él inclinándote hacia su estómago o su pecho. Empieza a moverte de arriba abajo. ¡Ojo! No de atrás hacia delante. Tú varías el ritmo. Lento, que apenas choques con su órgano, y rápido, para hacer los movimientos más profundos y envolventes. Y si te inclinas hacia atrás apoyando tus manos en sus muslos o pantorrillas, la sensación se extiende a tu clítoris. Sigamos con la "Serpiente Sensual". Tú y él se tiendes de lado, frente a frente, levanta la pierna que tienes arriba. Entrelaza tu pierna con la de él y aprieta con fuerza - ayúdalo a que él se deslice dentro de ti - puedes ayudarte apoyando tu pie contra la pared o la cabecera de la cama. Ajústate a su penetración. Contrae y relaja tus músculos. Ciñe su miembro utilizando las paredes de toda tu vagina. Al relajar las piernas y separarlas un poco aumentas la capacidad de movimiento, lo que provoca un intenso cosquilleo en el clítoris. La "Cópula Canina". Siempre que has realizado esta posición te has quedado apoyada en tus manos y rodillas. Bueno, ahora prueba inclinando los hombros hacia abajo y extiende los antebrazos en la cama - o donde sea - delante de ti. La curva natural que adopta tu espalda en esta posición, expande y contrae la pared vaginal lo que permite controlar la profundidad de la penetración. En esta posición los movimientos son más intensos y profundos. Además, él recibe una fuerte estimulación en el extremo de su miembro, el área más sensible. Otra posición es la "Tradición Renovada". La muy trillada posición misionera con esta variación puede conseguir maravillas. Aquí, deja que él comience mientras tú estás tendida boca arriba con las piernas abiertas. Una vez que su miembro esté adentro, junta las piernas y haz que él entrelace sus tobillos en tus pantorrillas y se eleve ligeramente apoyándose en sus manos. Al cerrar tus piernas creas una "entrada" más angosta para él y una estimulación continua del clítoris para ti. Te sugiero que contraigas los músculos de las caderas, glúteos y muslos para lograr una presión rítmica que intensificará las sensaciones. Finalmente: "El Trapecio Electrizante". Puede sonar algo complicado, así que te lo explicaré con unas cuantas palabras: Tú, boca arriba, y él arrodillado frente a ti. Con las piernas dobladas sobre sus brazos, él alza tu trasero de la cama. Si lo deseas puedes colocar almohadas debajo de tus nalgas para ayudar a levantarlo. Así obtendrás el ángulo que te dará mayor placer porque él puede penetrarte fácilmente. Sé que cuesta un poco de esfuerzo, pero creo que vale la pena probarlo. Será como un "tiro al blanco" a tu "punto G". Bueno chicas, ya les di mi contribución para una "buena causa". Tal vez algunas de las posiciones te parezcan familiares al inicio, pero te aseguro que todas ellas tienen un truco orgásmico. Así que ya saben, manos a la obra (y cuerpos también): Relájense y disfruten.
__________________ A mis cuarteles de invierno... |